Quote:

Si ayer la quise. Qué importa
Qué importa si hoy no la quiero
Eran sus ojos de cielo
El ancla más linda
Que ataba mis sueños.
Era mi amor, pero un día
Se fue de mis cosas
Y entró a ser recuerdo.
Después rodé en mil amores…
Qué me van a hablar de amor ?End quote.

Y pronto empezaste a ser un recuerdo,

y NADA de lo que me gusta extrañar. 

En todos nosotros se queda un pedacito tuyoserás inspiración multiplicada por millaresa lo largo de los añosy lo ancho de las geografíasCambiaste nuestras vidasabriendole camino a la imaginacióncantándole salvaje o dulcementea los misterios que nos habitanal misterio que somosAdiósNo me resigno a tener que decirloAdiósmensajero del infinito

En todos nosotros se queda un pedacito tuyo
serás inspiración multiplicada por millares
a lo largo de los años
y lo ancho de las geografías
Cambiaste nuestras vidas
abriendole camino a la imaginación
cantándole salvaje o dulcemente
a los misterios que nos habitan
al misterio que somos
Adiós
No me resigno a tener que decirlo
Adiós
mensajero del infinito

(Fuente: nevver, vía adecenthumanbeing)

Quote:

Lo que debes,
¿cómo puedes quedártelo?End quote.

Quote:

No dije una frase
De más ni de menos, que recuerde yo:
Nadie tiene la culpa de que el tiempo pase,
Y el tiempo pasó.

Y fuiste el fantasma de un amor lejano,
La sombra de un beso que nunca olvidé;
Pero sé que un día te tendí la mano,
Y sé que me heriste, sin decir por qué.

Fue injusta la herida,
Y era dolorosa, pero sonreí:
La vida que pasa no es toda la vida,
Y seguí viviendo mi vida sin ti.

Días, meses, años; buena y mala suerte,
Lluvia en la calle, pasos al azar…
Y hoy te vi pasar.

Y aunque debo odiarte por la herida aquella,
Y porque me heriste yo no sé por qué,
Te encontré tan bella, tan bella, tan bella
Que te perdoné.

End quote.

—José Ángel Buesa. (via rimasaldolor)

(Fuente: adecenthumanbeing)

Quote:

Se deja de querer, y no se sabe por qué se deja de querer.
Es como abrir la mano y encontrarla vacía,
y no saber, de pronto, qué cosa se nos fue.


Se deja de querer, y es como un río
cuya corriente fresca ya no calma la sed;
como andar en otoño sobre las hojas secas
y pisar la hoja verde que no debió caer.
Se deja de querer, y es como el ciego
que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren;
o como quien despierta recordando un camino,
pero ya sólo sabe que regresó por él.


Se deja de querer como quien deja
de andar por una calle, sin razón, sin saber;
y es hallar un diamante brillando en el rocío,
y que, al recogerlo, se evapore también.


Se deja de querer, y es como un viaje
destinado a la sombra, sin seguir ni volver;
y es cortar una rosa para adornar la mesa,
y que el viento deshoje la flor en el mantel.


Se deja de querer, y es como un niño
que ve cómo naufragan sus barcos de papel;
o escribir en la arena la fecha de mañana
y que el mar se la lleve con el nombre de ayer.


Se deja de querer, y es como un libro
que, aún abierto hoja a hoja, quedó a medio leer;
y es como la sortija que se quitó del dedo,
y sólo así supimos que se marcó en la piel


Se deja de querer y no se sabe
por qué se deja de querer…

End quote.

—José Ángel Buesa. (via rimasaldolor)

(Fuente: adecenthumanbeing)